Los agonistas del receptor de GLP-1 se asocian con un menor riesgo de enfermedad ocular tiroidea

Los hallazgos sugieren que la señalización del GLP-1 podría contribuir a modular la autoinmunidad tiroidea y reducir el riesgo de manifestaciones oculares graves.

Dado que la activación del sistema inmunitario puede desencadenar o exacerbar la enfermedad ocular tiroidea (EOT), los efectos de diversos fármacos sobre los procesos autoinmunes revisten un considerable interés clínico. Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) constituyen una clase de medicamentos ampliamente utilizados para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y la obesidad. Sin embargo, aún no está claro si su uso en una población susceptible, como los pacientes con diabetes y enfermedad tiroidea subyacente, podría influir en el riesgo de desarrollar EOT.

Un estudio reciente publicado en Ophthalmic Plastic and Reconstructive Surgery analizó la aparición de nuevos casos de EOT en dos grandes cohortes de pacientes con enfermedad tiroidea emparejadas mediante puntuación de propensión. El uso de agonistas del receptor de GLP-1 se asoció con un menor riesgo de diagnóstico de EOT, de intervenciones quirúrgicas relacionadas con la enfermedad y del uso de esteroides sistémicos, en comparación con otros medicamentos hipoglucemiantes. Estos hallazgos sugieren un posible papel protector de la señalización del GLP-1 en la modulación de la inflamación orbitaria, aunque serán necesarios estudios prospectivos para confirmarlo.

“Esta asociación protectora se mantuvo consistente en múltiples momentos de seguimiento y para diversos desenlaces clínicos”, señalaron los autores. “En particular, el uso de agonistas del receptor de GLP-1 se asoció con una reducción del 18 % en el riesgo de un diagnóstico compuesto relacionado con la EOT al primer año y con una reducción del 10 % a los tres años”.

Este estudio de cohorte retrospectivo y basado en la población utilizó la Red Colaborativa TriNetX de Estados Unidos para identificar pacientes con enfermedad tiroidea que iniciaban tratamiento con un agonista del receptor de GLP-1 o con un medicamento de control activo distinto de esta clase terapéutica. Tras un emparejamiento 1:1 mediante puntuación de propensión, se analizaron dos cohortes equilibradas de 173.618 pacientes cada una.

Al año de seguimiento, el riesgo de un diagnóstico compuesto relacionado con la EOT fue del 0,77% en el grupo tratado con agonistas del receptor de GLP-1 frente al 0,94 % en el grupo control (cociente de riesgos [HR]: 0,82). Esta asociación protectora persistió a los dos años, con riesgos del 1,15 % y el 1,39 %, respectivamente (HR: 0,86). A los tres años, la incidencia fue del 1,40 % frente al 1,68 % (HR: 0,90).

El criterio de valoración refinado para EOT, centrado en las manifestaciones patognomónicas de la enfermedad, mostró una tendencia similar, con un efecto protector en todos los periodos analizados. Al año, el riesgo fue del 0,42 % en el grupo tratado con agonistas del receptor de GLP-1 frente al 0,53 % en el grupo control (HR: 0,79).

Asimismo, se observaron reducciones significativas en las intervenciones quirúrgicas relacionadas con la EOT (HR al año: 0,42; HR a los tres años: 0,54) y en el uso de esteroides sistémicos. Los análisis por subgrupos en pacientes con hipertiroidismo y con fármacos individuales mostraron asociaciones protectoras consistentes.

“Nuestra observación clínica de un menor riesgo de intervenciones relacionadas con la EOT sugiere que la aplicación terapéutica de los agonistas del receptor de GLP-1 puede influir en las secuelas inflamatorias de la autoinmunidad tiroidea de una manera distinta a la determinada únicamente por la predisposición genética”, escribieron los investigadores. “Esto pone de relieve la necesidad de realizar más estudios para distinguir entre el riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune y el riesgo de progresar hacia manifestaciones clínicas graves como la enfermedad ocular tiroidea”. 

Aunque los hallazgos sugieren una asociación protectora entre la terapia con agonistas del receptor de GLP-1 y la EOT, los mecanismos biológicos subyacentes siguen siendo especulativos. Los posibles efectos inmunomoduladores planteados en este estudio son hipotéticos y no fueron evaluados directamente.

Referencia:

Muyad J, Chauhan M, Hall L, et al. Glucagon-like peptide-1 receptor agonists and the risk of thyroid eye disease. Ophthalmic Plastic and Reconstructive Surgery. 8 de abril de 2026.  Systemic Meds Associated with Uveitis Risk Identified

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