Un estudio sugiere que la detección rutinaria de retinopatía diabética podría ayudar a identificar tempranamente enfermedades cardiovasculares subclínicas.
Las personas con diabetes tipo 2 presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Aunque se recomienda la detección anual de enfermedad subclínica, la fiabilidad de las pruebas actuales puede verse afectada por factores frecuentes en esta población, como la disfunción renal, la obesidad y la edad avanzada.
Asimismo, desde hace tiempo se sabe que la retinopatía diabética está asociada con una mayor probabilidad de desarrollar complicaciones cardiovasculares. Con el objetivo de determinar si los cambios retinianos pueden predecir enfermedad cardiovascular subclínica, investigadores británicos realizaron un subanálisis del estudio prospectivo PREDICT (Prevalence and Determinants of Subclinical Cardiovascular Dysfunction in Adults with Type 2 Diabetes) para explorar la relación entre la retinopatía diabética, la geometría microvascular retiniana, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica y los marcadores de insuficiencia cardiaca en estadio B.
Sus hallazgos, publicados recientemente en Scientific Reports, respaldan el uso de los exámenes oftalmológicos de rutina en pacientes con diabetes como herramienta para la detección temprana de enfermedad cardiovascular.
El estudio incluyó adultos asintomáticos con diabetes y sin antecedentes de enfermedad cardiovascular. Todos los participantes fueron sometidos a ecocardiografía, tomografía computarizada coronaria sin contraste y resonancia magnética cardiovascular. Además, los investigadores utilizaron una herramienta de aprendizaje profundo para evaluar y clasificar fotografías de fondo de ojo en busca de retinopatía diabética y características geométricas microvasculares.
De los 255 participantes, el 78 % no presentaba retinopatía diabética y el 22 % tenía retinopatía diabética no proliferativa leve. Los investigadores encontraron que los pacientes con retinopatía diabética presentaban una mayor carga de aterosclerosis coronaria y marcadores tempranos de insuficiencia cardiaca, como un remodelado ventricular izquierdo más concéntrico y una peor deformación longitudinal global.
Sorprendentemente, no observaron “asociaciones directas entre la geometría microvascular retiniana y la enfermedad cardiovascular subclínica”. Los autores señalan que esto podría deberse a que no existe una relación directa con estos parámetros cardiacos específicos; a que los cambios retinianos eran demasiado sutiles para ser cuantificados por las herramientas de aprendizaje profundo; o a variaciones en las cámaras de fondo de ojo utilizadas en los programas rutinarios de detección del NHS.
Los investigadores concluyeron que “la detección oftalmológica rutinaria en pacientes diabéticos podría servir como un método alternativo, accesible y clínicamente relevante frente a las herramientas de cribado actualmente recomendadas para identificar enfermedad cardiovascular subyacente en personas con diabetes tipo 2”.
Referencias:
Sci Rep 2025;15:27968. Alatrany AS, Lakhani K, Cowley AC, et al.
Review of Ophthalmology. (s.f.). DR screening may catch cardiovascular disease. DR Screening May Catch Cardiovascular Disease



