Superficie ocular: avances en el manejo de la rosácea ocular severa y la queratopatía diabética

En este evento, organizado por Laboratorios Sophia, expertos destacaron avances clave en el manejo de enfermedades de la superficie ocular.

Durante el 13° Encuentro Ocular Surface Master Class, organizado por Laboratorios Sophia, el Dr. Jonathan Uriel Quevedo Martínez, PhD, presentó un caso de rosácea ocular severa que destacó la importancia del diagnóstico oportuno y del manejo integral, mientras que la Dra. Cristina Pacheco del Valle ofreció una actualización sobre queratopatía diabética y sus nuevas perspectivas terapéuticas.

PhD Dra. Cristina Pacheco del Valle, Dr. Jonathan Uriel Quevedo Martínez

Rosácea ocular severa: abordaje integral y evolución clínica favorable

El Dr. Jonathan Uriel Quevedo Martínez, PhD, presentó un caso clínico de alta complejidad que puso de relieve la importancia del diagnóstico oportuno y del manejo integral en pacientes con rosácea ocular avanzada, destacando cómo un abordaje terapéutico adecuado puede favorecer una evolución clínica positiva incluso en cuadros severos.

El caso corresponde a un masculino de 44 años con antecedentes de episodios intermitentes de ojo rojo, fotofobia y sensación de cuerpo extraño en ambos ojos, con predominio en ojo izquierdo desde hace cinco años. En los últimos seis meses el cuadro se exacerbó, agregándose disminución rápidamente progresiva de la visión en el ojo izquierdo.

En cuanto a los antecedentes, el paciente negó antecedentes personales patológicos (APP). Dentro de sus antecedentes oftalmológicos, destacó haber sido sometido a tres curetajes de chalazión, uno en ojo derecho (OD) y dos en ojo izquierdo (OI). La última refracción fue realizada hace dos años. A la exploración oftalmológica se procedió a la evaluación completa de agudeza visual, refracción y presión intraocular en ambos ojos.

Exploración 

ODOI
Agudeza Visual20/50CD30
Refracción-0.75(-)-2.75X65NO SOMBRAS
Capacidad visual20/25CD30
Presión intraocular (mmHg)1416~

Rosácea 

Criterios mayoresCriterios menores
TelangiectasiasDolor urente piel
Papulas y pustulas inflamatoriasPrurito
Flushing (centrofacial)Edema
Manifestaciones ocularesResequedad
IDX:Clasificación de rosco (ocular)
• Leve: blefaritis
• Moderado: blefaroconjuntivitis
• Severo: BC + queratitis
• Severo +: BCQ + uveítis

El tratamiento agudo se instauró con un enfoque combinado tópico y sistémico. A nivel tópico se indicó azitromicina cada 12 horas, fosfato de dexametasona en formulación de liberación controlada (DR), además de terapia coadyuvante con hialuronato de sodio, nanoemulsión lipídica, dexpantenol y trehalosa para favorecer la estabilidad de la superficie ocular y la recuperación epitelial. De manera sistémica, se añadió doxiciclina oral como parte del control antiinflamatorio y modulador de la disfunción de glándulas de Meibomio asociada al cuadro.

El tratamiento crónico se orientó al control sostenido de la disfunción de glándulas de Meibomio y la inflamación persistente mediante terapias físicas especializadas, incluyendo tratamiento térmico con LipiFlow, luz pulsada intensa (IPL) y sondeo intraductal para la desobstrucción glandular. Como parte de las opciones de rehabilitación en fases avanzadas y con compromiso corneal significativo, se consideró la aplicación subconjuntival de aflibercept 5U, con el objetivo de modular la neovascularización y favorecer la recuperación funcional de la superficie ocular.

En el seguimiento clínico se observó una evolución funcional progresiva. Inicialmente, el paciente presentaba una agudeza visual de CD30. A las seis semanas se documentó mejoría a 20/400 y, a las doce semanas, a 20/200, evidenciando respuesta al tratamiento instaurado. Posteriormente, en el control posquirúrgico (pos QPP), la agudeza visual alcanzó 20/50, con presión intraocular de 15 mmHg y presencia de mínima vascularización corneal, lo que reflejó estabilidad clínica y recuperación significativa de la función visual.

Sin duda, este caso destaca la importancia del diagnóstico oportuno y del manejo integral en la rosácea ocular severa, ya que un tratamiento adecuado puede favorecer una evolución clínica y visual favorable incluso en casos avanzados.

Otros Horizontes en Queratopatía Diabética

La Dra. Cristina Pacheco del Valle ofreció una conferencia en la que abordó los principales mecanismos fisiopatológicos de la queratopatía diabética y presentó nuevas líneas de investigación que están ampliando las perspectivas terapéuticas para el manejo de esta complicación corneal asociada a la diabetes.

Bases fisiopatológicas

Se estima que entre el 85 % y el 95 % de los pacientes diabéticos padecen diabetes tipo 2, y la prevalencia mundial continúa en ascenso, con proyecciones de más de 629 millones de personas afectadas para 2025. En este contexto, México figura entre los países con mayor crecimiento de la enfermedad, lo que incrementa la carga de complicaciones oculares asociadas. 

A nivel corneal, la hiperglucemia produce múltiples alteraciones que comprometen la homeostasis de la superficie ocular. Entre los cambios más relevantes se encuentran:

  • Alteraciones en la membrana basal epitelial
  • Daño en las terminaciones nerviosas corneales
  • Disminución de la película lagrimal
  • Incremento del estrés oxidativo
  • Inflamación crónica de la superficie ocular
  • Retraso en la reepitelización corneal

Estos mecanismos contribuyen al desarrollo de erosiones epiteliales recurrentes, defectos epiteliales persistentes y manifestaciones clínicas asociadas al ojo seco, características típicas de la queratopatía diabética. 

Nuevas perspectivas moleculares

Investigaciones recientes han identificado el papel de diversas proteínas nucleares y rutas de señalización en la fisiopatología de esta entidad. Factores como PPAR, HMGB1, EZH2 y PTEN participan en procesos de inflamación, fibrosis corneal, resistencia a la insulina y alteración de la regeneración epitelial.

Particularmente, la modulación de estos mediadores moleculares abre nuevas posibilidades terapéuticas orientadas a proteger la inervación corneal, reducir la inflamación y favorecer la regeneración tisular.

Entre los enfoques terapéuticos más prometedores destacan:

Fenofibrato

Agonista del receptor PPAR-α, que ha demostrado reducir la inflamación de la superficie ocular en modelos de queratopatía diabética. Su uso se ha asociado con disminución de citocinas proinflamatorias en lágrima, como TNF-α, NF-κB, IL-1 e IL-6, además de cambios favorables en la densidad y morfología de las células dendríticas corneales. 

Agonistas del receptor GLP-1

Fármacos como liraglutida han mostrado potencial para promover la regeneración epitelial y nerviosa corneal, principalmente mediante la reducción del estrés oxidativo y la activación de la vía PI3K/AKT, lo que favorece la migración y proliferación celular.

Extractos antioxidantes

El extracto de Cynara cardunculus ha demostrado en estudios experimentales capacidad para modular el estrés oxidativo inducido por hiperglucemia, incrementando enzimas antioxidantes como SOD, catalasa y glutatión peroxidasa, lo que sugiere un posible papel protector sobre las células epiteliales corneales.

Proteína DJ-1

La proteína DJ-1 ha emergido como un regulador clave en la cicatrización epitelial corneal. Su acción se relaciona con la inhibición de PTEN y la reducción del estrés oxidativo, lo que favorece la reparación de heridas epiteliales en condiciones de hiperglucemia.

Una nueva visión de la superficie ocular en diabetes

El conocimiento creciente sobre los mecanismos moleculares de la queratopatía diabética está redefiniendo su abordaje clínico. Más allá de las estrategias convencionales para la lubricación y protección de la superficie ocular, las investigaciones actuales apuntan hacia terapias dirigidas a la inflamación, el estrés oxidativo y la regeneración nerviosa corneal.

Estos avances abren un panorama prometedor para el manejo de una complicación que, aunque históricamente subestimada, puede comprometer significativamente la calidad visual y la integridad de la superficie ocular en pacientes con diabetes.

Las presentaciones destacaron cómo el diagnóstico oportuno, el manejo integral y la investigación científica están ampliando las opciones terapéuticas en enfermedades de la superficie ocular, desde el tratamiento de la rosácea ocular severa hasta los avances en la comprensión de la queratopatía diabética.

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