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LYNX: la revolución del láser indirecto con patrones llega a la retina

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Entrevista con el Dr. Luis Carlos Escaf, especialista en retina Por Juan P. Chajin

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Dr. Luis Carlos Escaf,

En un campo como la retinología, donde la precisión del disparo láser y la comodidad del cirujano determinan directamente el resultado del tratamiento, la aparición de un equipo verdaderamente disruptivo no pasa desapercibida. Conversamos con el Dr. Luis Carlos Escaf, especialista en retina de la VIU Clínica Oftalmológica Internacional y director científico de la institución, sobre su experiencia clínica con LYNX, el primer oftalmoscopio indirecto láser (LIO) del mundo con escaneo por patrones.

El Dr. Escaf se formó como médico cirujano en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, se especializó en Oftalmología en la Universidad Autónoma de Bucaramanga y completó su subespecialidad en Retina Médica y Quirúrgica en el St. Michael’s Hospital, de la Universidad de Toronto. Con esa formación clínico-académica, hoy dirige el área científica de la VIU Clínica Oftalmológica Internacional, donde combina la práctica quirúrgica de retina con la evaluación de nuevas tecnologías láser.

¿Qué papel desempeña actualmente el LIO en su práctica?

Personalmente prefiero esta modalidad de aplicación de láser sobre el láser convencional en lámpara de hendidura. La uso para casi todo: desgarros periféricos, degeneraciones periféricas de la retina, e incluso en pacientes que requieren panfotocoagulación sectorial o completa. Si el paciente no es muy colaborador o tiene dificultades para posicionarse en la lámpara de hendidura, prefiero directamente el LIO.

Existe la percepción de que el LIO es principalmente una herramienta para tratar retinopatía del prematuro (ROP). ¿Qué tan amplia es realmente su utilidad en la práctica de rutina?

Creo que el uso del LIO se ha concentrado sobre todo en ROP porque ahí es la única opción disponible. Pero en otros ámbitos de la retina —como el tratamiento de desgarros periféricos, degeneraciones periféricas e incluso pequeños desprendimientos de retina— también se puede aplicar. Desde mi punto de vista es una herramienta mucho más versátil, útil tanto en casos estándar como en casos difíciles. Creo que en Latinoamérica ha habido una tendencia a subutilizarlo, a diferencia de otras regiones donde su uso está mucho más extendido.

¿Qué diferencia supone incorporar directamente la tecnología de escaneo por patrones al LIO, como ocurre con LYNX, frente a un LIO convencional?

Históricamente la tecnología de patrones ha existido en láseres convencionales de lámpara de hendidura, pero LYNX permite utilizar el patrón directamente a través del LIO, y eso ayuda en una gran variedad de escenarios. Por ejemplo, en pacientes con desgarros pequeños o extensos, permite hacer disparos múltiples y acorta el tiempo de tratamiento. En ROP, donde se realizan láseres extensos, reduce significativamente la duración del procedimiento; y también permite hacer panfotocoagulación en adultos —algo que históricamente hacíamos en lámpara de hendidura— reduciendo igualmente el tiempo gracias al uso de patrones.

¿Qué cambios ha observado en el flujo de trabajo, la preparación y la movilidad durante el tratamiento con LYNX?

El montaje o la preparación del equipo es sumamente rápida. Es un equipo inalámbrico que se controla desde una tableta, con una conexión muy fácil que no presenta errores ni dificultades. El tiempo entre encender el equipo e iniciar el tratamiento es mínimo, cuestión de minutos. La calidad del láser y de la óptica es notablemente superior a lo que yo conocía antes, lo que hace que el tratamiento sea más fácil de realizar para mí, más rápido y más confortable para el paciente.

LYNX integra el láser, el escáner y el sistema de aplicación. ¿Cómo se traduce esto en ergonomía y comodidad durante el procedimiento?

Creo que esa integración tan íntima del láser con la óptica es la diferencia más notable. He probado prácticamente todos los LIO del mercado, y eso es justamente lo que más me gusta de LYNX: la calidad de la óptica. Normalmente, en un LIO hay un sacrificio óptico, porque el sistema necesita un filtro para proteger al cirujano de la luz y el láser no siempre está perfectamente alineado con lo que uno observa; eso suele generar un pequeño desenfoque o una óptica de menor calidad en los equipos convencionales. LYNX cambia esto de forma importante: la calidad óptica y la calidad del haz de mira

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(aiming beam) son muy impresionantes, y por eso hay muy pocos disparos fallidos. Eso reduce el tiempo de aplicación del tratamiento, la frustración del médico y la incomodidad del paciente.

¿Qué impacto tiene para usted poder moverse libremente durante el tratamiento, sin estar conectado a una consola o a una fibra óptica?

Históricamente, con los LIO —y especialmente en casos difíciles— es muy deseable que el cirujano pueda moverse y aplicar el tratamiento desde distintos ángulos. Estar atado a una consola es limitante, y buena parte de las averías o daños de los equipos se debe justamente a ese movimiento, que tracciona y termina rompiendo las fibras ópticas: es una historia que se repite una y otra vez, y hay que cambiarlas constantemente. Con LYNX eso está completamente resuelto, porque se tiene independencia total de movimiento.

Desde una perspectiva clínica, ¿qué beneficios ha observado al utilizar los patrones de tratamiento, en términos de precisión, consistencia y eficacia?

El hecho de poder aplicar patrones reduce el tiempo de los tratamientos. La calidad de la óptica, que es realmente superlativa, hace que el procedimiento sea eficiente: cada disparo cuenta y no hay disparos fallidos, lo que favorece la comodidad tanto del paciente como del cirujano.

¿Cómo ha sido la curva de aprendizaje para usted y su equipo al incorporar esta tecnología de patrones a la práctica?

Es muy fácil, porque si ya se venía trabajando con LIO, esto simplemente es más rápido, mejor y más cómodo. Es, en definitiva, una mejor experiencia de lo que ya conocíamos en todos los ámbitos del tratamiento.

Después de utilizar LYNX, ¿qué le diría a un oftalmólogo que está considerando incorporarlo en su práctica?

Le diría que es el mejor LIO que he usado en mi vida, por una diferencia notable. Realmente creo que si alguien está considerando tener un LIO en su práctica, esta es la mejor opción por diferencia.

Conclusión: las bondades de un equipo pensado para el cirujano y el paciente

La experiencia clínica del Dr. Escaf resume con claridad las ventajas científicas y prácticas de LYNX frente a los sistemas LIO convencionales. La integración del láser, el escáner de patrones y el sistema de aplicación en un único cabezal inalámbrico —sin consola ni fibra óptica externa— se traduce en menor tiempo de preparación, mayor libertad de movimiento para el cirujano y una notable reducción de fallas mecánicas asociadas al desgaste de fibras. A esto se suma una óptica de calidad superior, con un haz de mira más preciso que minimiza los disparos fallidos, acorta los tiempos de tratamiento y mejora la comodidad tanto del especialista como del paciente. En conjunto, estos atributos posicionan a LYNX no solo como una alternativa más eficiente para la retinopatía del prematuro, sino como una herramienta versátil capaz de ampliar el uso del láser indirecto a un espectro mucho más amplio de patologías retinianas.

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