Hialuronato de sodio en gel oftálmico: una alternativa en el tratamiento del ojo seco

Introducción

La enfermedad de ojo seco es una condición multifactorial caracterizada por la alteración de la homeostasis de la superficie ocular y la película lagrimal, en la que pueden afectarse diversas estructuras de la unidad funcional lagrimal [1] [2]. Su etiología es heterogénea e incluye factores de riesgo asociados al estilo de vida, como el uso prolongado de dispositivos digitales, alteraciones del parpadeo, exposición ambiental y uso de medicamentos sistémicos, los cuales favorecen la inestabilidad lagrimal y el daño epitelial [3]. Clínicamente, se manifiesta con síntomas como sensación de cuerpo extraño, fotofobia, epífora y alteraciones visuales, que impactan de manera significativa la calidad de vida y el desempeño funcional del paciente [1].

El manejo terapéutico inicial se basa en un esquema escalonado, donde las lágrimas artificiales constituyen la piedra angular del tratamiento, al mejorar la estabilidad de la película lagrimal y reducir el estrés de la superficie ocular [2]. En este contexto, el hialuronato de sodio ha adquirido un papel relevante como agente lubricante debido a sus propiedades viscoelásticas y su capacidad para favorecer la migración y proliferación celular. Sus propiedades permiten un mayor tiempo de permanencia sobre la superficie ocular, lo que resulta particularmente útil en formulaciones en gel, optimizando la hidratación y promoviendo la reparación epitelial [3] [4].

Objetivos

Analizar la evidencia científica disponible sobre el uso del hialuronato de sodio en gel oftálmico, destacando sus beneficios en el tratamiento del ojo seco.

Metodología

Se realizó una revisión de la literatura en PubMed y Google Scholar. Se analizaron ensayos clínicos, estudios observacionales y preclínicos relacionados con, hialuronato de sodio y su formulación priorizando aquellos con relevancia clínica en ojo seco.

Resultados

En las últimas décadas, el Hialuronato de Sodio (HS) ha surgido como una opción dentro de la terapia con lágrimas artificiales. Su eficacia se debe al Ácido Hialurónico (HA), un biopolímero lineal de origen natural compuesto por unidades repetidas de disacárido de N-acetil-D-glucosamina y ácido D-glucurónico en forma de sodio. En la actualidad, él HA se utiliza ampliamente y se ha demostrado que produce una mejoría tanto subjetiva como objetiva [4]. El HS confiere viscoelasticidad a fluidos biológicos, como el humor vítreo, e induce señales celulares de manera dependiente del tamaño mediante su unión a CD44, una glicoproteína receptora polimórfica que se expresa de forma ubicua y que se ha implicado tanto en la hidratación de la superficie ocular como en la regeneración del epitelio corneal. Cabe destacar que CD44 se encuentra sobreexpresado en las células corneales/conjuntivales en presencia de daño de la superficie ocular. Los estudios preclínicos y clínicos han demostrado que las lágrimas artificiales que contienen HA proporcionan beneficios terapéuticos tanto a corto como a largo plazo en la enfermedad de ojo seco, incluyendo la aceleración de la cicatrización del epitelio corneal y la mejoría de la función de la superficie ocular [5] [6] [7] [8] [9].

Las formas farmacéuticas oftálmicas convencionales, como las soluciones oftálmicas (formuladas como soluciones o suspensiones) y las pomadas, son las preferidas para administrar fármacos a la superficie ocular y al segmento anterior del ojo. Su relativa facilidad de uso, carácter no invasivo, bajo costo de producción y sencillez de fabricación representan ventajas claras. Sin embargo, las soluciones oftálmicas acuosas presentan un tiempo de contacto muy corto con la superficie ocular debido al rápido drenaje nasolagrimal, lo que conduce a una baja biodisponibilidad ocular. El principal problema de las terapias oculares tópicas es alcanzar una concentración óptima del fármaco en el sitio de acción. Para superar esta limitación, los científicos han investigado y desarrollado diversos sistemas de liberación de fármacos con un mayor tiempo de permanencia ocular. Ejemplos de estos sistemas son los geles médicos, que han despertado un considerable interés desde la producción de las primeras lentes de contacto blandas [10].

Diversos estudios clínicos respaldan la eficacia del hialuronato de sodio en gel oftálmico en el manejo de la superficie ocular. En un estudio multicéntrico, abierto y no controlado (n=240), su uso en pacientes con ojo seco mostró una reducción progresiva de síntomas como ardor, prurito y sensación de cuerpo extraño, con buena tolerabilidad [11]. En abrasiones corneales traumáticas, un gel combinado con hialuronato (0.15%), goma xantana y netilmicina demostró eficacia comparable al tratamiento convencional en la reepitelización, con menor necesidad de oclusión ocular [12]. De forma similar, en cirugía de pterigión, esta formulación aceleró significativamente el cierre epitelial (24±8 h vs 36±12 h; p=0.001) y redujo síntomas postoperatorios [13]. Adicionalmente, un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado y enmascarado demostró la no inferioridad del gel de hialuronato de sodio al 0.30% frente a solución al 0.18%, con mejoría significativa de la tinción corneal (p<0.001) y una recuperación más temprana del epitelio conjuntival, sin afectar la visión ni la comodidad del paciente [14].

Conclusión

Con base en la evidencia preclínica y clínica disponible, el HS representa un agente terapéutico altamente efectivo y seguro para el manejo integral de la enfermedad de ojo seco y como coadyuvante en la reparación epitelial corneal. Sus propiedades viscoelásticas y fuertemente hidrofílicas permiten no solo una óptima hidratación de la superficie ocular, sino también la formación de una película protectora que reduce el daño mecánico y favorece la homeostasis del epitelio. La formulación en gel del hialuronato de sodio ofrece ventajas clínicas significativas. La forma farmacéutica en gel incrementa el tiempo de residencia ocular, contrarrestando la rápida eliminación lagrimal y mejorando el tiempo de permanencia local del polímero. Esto se traduce en una lubricación más prolongada, un alivio sintomático sostenido y una mayor eficacia en la protección del epitelio corneal.

Diversos estudios han demostrado que el hialuronato de sodio estimula la migración, adhesión y proliferación de las células epiteliales corneales, acelerando la cicatrización de heridas y contribuyendo a la restauración de la morfología y distribución de las células caliciformes, esenciales para la secreción de mucinas. Asimismo, su interacción con receptores como CD44 favorece la regeneración tisular y la hidratación de la superficie ocular. En conclusión, el hialuronato de sodio en su formulación de gel oftálmico constituye una opción terapéutica de primera línea para el tratamiento del ojo seco y un coadyuvante valioso en la cicatrización del epitelio corneal, combinando eficacia clínica, seguridad y beneficios adicionales derivados de su prolongada permanencia en la superficie ocular.

Bibliografía:

  1. C. Britten-Jones, «Epidemiology and Risk Factors of Dry Eye Disease: Considerations for Clinical Management,» Medicina, vol. 60, nº 1458, 2024.
  2. M. Messmer, «The Pathophysiology, Diagnosis, and Treatment of Dry Eye Disease,» Deutsches Ärzteblatt International, vol. 112, pp. 71-82, 2015.
  3. JONES, «TFOS DEWS III: Management and Therapy,» AMERICAN JOURNAL OF OPHTHALMOLOGY, vol. 279, pp. 289-396, 2025.
  4. Bryan Chin Hou Ang1, «Sodium Hyaluronate in the Treatment of Dry Eye Syndrome: A Systematic Review and Meta-Analysis,» Scientific Reports, vol. 7, nº 9013, 2017.
  5. Aragona, «Physicochemical Properties of Hyaluronic Acid–Based Lubricant Eye Drops,» Translational Vision Science & Tehnology, vol. 8, nº 6, 2019.
  6. Pinto-Fraga, «Efficacy and Safety of 0.2% Hyaluronic Acid in the Management of Dry Eye Disease,» Eye & Contact Lens, vol. 43, nº 1, pp. 57-63, 2017.
  7. P.Muñoz, «The Effect of Sodium Hyaluronate Eye Drops 2, 4 or 6 Times a Day on Signs and Symptoms of Dry Eye Disease,» Clinical Ophthalmology, vol. 17, pp. 2945-2955, 2023.
  8. S. Lee, «Efficacy of Hypotonic 0.18% Sodium Hyaluronate Eye Drops in Patients With Dry Eye Disease,» Cornea, vol. 33, nº 9, pp. 946-951, 2014.
  9. Brignole, «Efficacy and safety of 0.18% sodium hyaluronate in patients with moderate dry eye syndrome and superficial keratitis,» Graefe’s Arch Clin Exp Ophthalmol, vol. 243, pp. 531-538, 2005.
  10. A. Al-Kinani, «Ophthalmic gels: past, present and future,» Advanced Drug Delivery Reviews, 2017.
  11. Saeed, «Effectiveness of sodium hyaluronate eye gel in patients with dry eye disease: A multi-centre, open label, uncontrolled study,» Pak J Med Sci , vol. 29, nº 4, 2013.
  12. Faraldi, «A new eye gel containing sodium hyaluronate and xanthan gum for the management of post-traumatic corneal abrasions,» Clinical Ophthalmology, vol. 6, pp. 727-731, 2012.
  13. Kocatürk, «Combined eye gel containing sodium hyaluronate and xanthan gum for the treatment of the corneal epithelial defect after pterygium surgery,» Clinical Ophthalmology, vol. 9, pp. 1463-1466, 2015.
  14. Calonge, «Sodium hyaluronate 0.30% ocular gel versus sodium hyaluronate 0.18% eye drop in the treatment of moderate to severe dry eye disease,» European Journal of Ophthalmology, vol. 33, nº 1, pp. 188-195, 2023.
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