
Dr. Raúl Suárez Sánchez
Asesor del Departamento de Córnea y Cirugía Refractiva Instituto de Oftalmología Conde de Valenciana
Apreciados colegas:
Ha quedado atrás el ambiente mundialista y, en esta nueva edición, les compartimos interesantes artículos de revisión. En este número abordamos temas relacionados con el ojo seco, considerando la superficie ocular como una unidad funcional.
La editora Michelle Stephenson presenta “Efectos oculares de los fármacos quimioterapéuticos”, una revisión actualizada sobre las complicaciones oculares asociadas a la quimioterapia convencional, las terapias dirigidas y los conjugados anticuerpo-fármaco, así como las estrategias más recientes para su prevención y manejo. En un contexto en el que la incidencia del cáncer continúa en aumento y los avances terapéuticos han logrado prolongar la supervivencia de los pacientes, cobra mayor relevancia el reconocimiento y tratamiento oportuno de los efectos adversos oculares derivados de estas terapias. Hoy, la oftalmología constituye un componente indispensable del abordaje multidisciplinario del paciente oncológico, ya que la identificación temprana y el manejo adecuado de alteraciones como el ojo seco, la toxicidad corneal y las lesiones epiteliales no solo permiten preservar la función visual, sino también favorecer la continuidad de los tratamientos antineoplásicos y mejorar de forma significativa la calidad de vida de los pacientes.
El Dr. Arturo Ramírez Miranda y la Dra. Andrea Fernanda Campos Nieto nos envían el interesante artículo “Sensibilidad corneal y calidad de vida visual en la enfermedad de Parkinson”, en el que proponen que esta enfermedad afecta también al sistema nervioso periférico y no solo al sistema nervioso central. Llegan a esta conclusión mediante el estudio de los nervios corneales con microscopía confocal.
Finalmente, les comparto un tema que ya forma parte de nuestra vida cotidiana y está relacionado con la inteligencia artificial (IA). El Dr. Eduardo Mayorga nos presenta el artículo “Dentro de la mente: ¿por qué sucede esto?”, en el que se vislumbran los riesgos que existen para los educandos en medicina al confiar en las aplicaciones disponibles de IA sin cuestionar la posibilidad de que contengan información errónea o inexacta, haciéndose dependientes de esta tecnología, priorizándola sobre la información contenida en libros o revistas científicas y dejando de lado el aprendizaje clínico.
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Con mis mejores deseos.


