“El trauma ocular es una amenaza real para la visión en México, pero también es una de las lesiones más prevenibles. Educar, proteger y atender a tiempo puede evitar tragedias que cambian la vida de una persona y de su familia”, subrayó el Dr. José Antonio Paczka Zapata, expresidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional, al anunciar la creación del Colegio Mexicano de Trauma Oftálmico.
Destacó que esta iniciativa muestra el impulso de una estrategia nacional centrada en la prevención, mediante una nueva organización médica que buscará fortalecer la atención inmediata, la capacitación médica y la educación a la población, con el respaldo de la Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional.
De manera paralela, se señaló que, además del trauma ocular infantil, en México una proporción importante de las lesiones ocurre en adultos en edad productiva como consecuencia de accidentes laborales y domésticos —por partículas, herramientas y maquinaria—, así como por quemaduras químicas causadas por limpiadores o sustancias industriales. En estos casos, el lavado inmediato y la atención urgente son decisivos. También destacan las lesiones relacionadas con violencia y siniestros viales, que pueden provocar daño severo y discapacidad permanente.
“En conjunto, el trauma ocular representa un problema de salud pública con alto impacto en la productividad, la economía familiar y la calidad de vida. Gran parte de estos casos es prevenible mediante el uso de equipo de protección, la capacitación en primeros auxilios, la implementación de protocolos de seguridad y la referencia oportuna, objetivos que refuerza la creación del Colegio Mexicano de Trauma Oftálmico”, concluyó el Dr. José Dalma Weiszhausz, expresidente del Colegio.
Para saber
¿A quién afecta el trauma ocular en México?
- El 87 % de los casos en adultos ocurre en hombres, principalmente en edad laboral.
- En niñas y niños de 2 a 5 años, el trauma ocular es frecuente y suele originarse dentro del hogar, por golpes u objetos punzocortantes.
- Los accidentes domésticos, laborales —por falta de equipo de protección personal—, deportivos y de tránsito, así como riñas o asaltos, son las causas más comunes de trauma ocular.
“Muchos pacientes llegan tarde a recibir atención especializada, cuando el daño ya es irreversible. Por eso insistimos en que todo trauma ocular debe considerarse una emergencia médica”, enfatizó el Dr. José Antonio Paczka Zapata.
En México, el trauma ocular es una de las principales causas de pérdida visual prevenible, y la población infantil representa un grupo especialmente vulnerable. Se estima que hasta el 30 % de las lesiones oculares ocurre en niñas, niños y adolescentes, y que una proporción importante se origina en entornos escolares o durante actividades recreativas.
“Golpes accidentales, caídas, juegos bruscos y el uso de objetos punzocortantes o proyectiles improvisados son factores recurrentes. Lo más alarmante es que muchos de estos accidentes pueden provocar daño severo o permanente, incluida la ceguera; sin embargo, en la mayoría de los casos son prevenibles mediante educación, supervisión adecuada y entornos escolares más seguros”, destacó Paczka Zapata.
Añadió que el regreso a clases en 2026 representa una oportunidad clave para reforzar la cultura de la prevención y proteger la salud visual de la niñez mexicana, al recordar que el trauma ocular se ha consolidado como una de las principales causas de urgencias oftalmológicas y de ceguera unilateral en el país, afectando principalmente a hombres en edad productiva y a niñas y niños de entre 2 y 5 años.
“El trauma ocular no solo pone en riesgo la visión; también impacta la calidad de vida, la productividad y el entorno familiar. Lo más grave es que hasta el 90 % de estos casos puede prevenirse con educación y medidas de protección adecuadas”, comentó el Dr. José Dalma Weiszhausz, presidente del Colegio Mexicano de Trauma Oftálmico.
Trauma ocular infantil: una causa prevenible de discapacidad visual que exige acción conjunta en México
“El trauma ocular infantil se ha consolidado como una de las principales causas de daño visual grave y ceguera prevenible en niñas, niños y adolescentes en México, con consecuencias que pueden ser irreversibles si no se atienden de manera inmediata y especializada. Golpes, caídas, juegos bruscos, accidentes escolares, actividades deportivas sin protección y el contacto con objetos punzocortantes o proyectiles improvisados se encuentran entre las causas más frecuentes”, señaló la Dra. Mary González Suriel, vicepresidenta del Colegio Mexicano de Trauma Oftálmico.
Especialistas advierten que una proporción significativa de los traumatismos oculares ocurre en edad escolar, tanto dentro de los planteles educativos como en espacios recreativos, especialmente durante el regreso a clases, cuando se incrementan las actividades físicas y la convivencia cotidiana.
“En muchos casos, un solo accidente es suficiente para comprometer de forma permanente la visión, afectando no solo la salud ocular del menor, sino también su desarrollo académico, emocional y social”, coincidieron los expertos.
La Sociedad Mexicana de Oftalmología Colegio Nacional subraya que la mayoría de los traumatismos oculares en la infancia son prevenibles mediante acciones básicas de educación, supervisión y prevención. La detección oportuna y la atención inmediata por médicos oftalmólogos certificados son determinantes para reducir el riesgo de secuelas severas.
Recomendaciones clave para prevenir el trauma ocular infantil
Entre las principales medidas de prevención y cuidado, los especialistas recomiendan:
- Supervisar de forma constante a niñas y niños durante el juego y las actividades escolares.
- Evitar el uso de objetos punzocortantes, proyectiles o juguetes no adecuados para la edad.
- Promover el uso de protección ocular en actividades deportivas y recreativas de riesgo.
- Capacitar a docentes y personal escolar para identificar accidentes oculares y actuar de manera inmediata.
- No automedicar ni manipular el ojo lesionado; cubrirlo suavemente y acudir de inmediato a urgencias oftalmológicas.
- Fomentar la educación preventiva desde el hogar y la escuela, enseñando a las y los menores a cuidar su visión.
Un llamado a la corresponsabilidad en la prevención
La prevención del trauma ocular infantil requiere de un esfuerzo coordinado y corresponsable. La Sociedad Mexicana de Oftalmología hace un llamado a las autoridades educativas y de salud, a madres y padres de familia, a la comunidad educativa y a los médicos especialistas para trabajar de manera conjunta en la construcción de entornos más seguros, el fortalecimiento de protocolos de atención y la promoción de una cultura de prevención visual desde la infancia.
“Proteger la visión de la niñez es una inversión en el futuro del país. Cada accidente prevenido es una oportunidad para garantizar una mejor calidad de vida”, coincidieron los especialistas.
Con información, prevención y atención médica oportuna, es posible reducir de manera significativa el impacto del trauma ocular infantil en México y proteger el derecho de niñas y niños a ver, aprender y desarrollarse plenamente.








