La actualización clínica destacó avances en terapia celular y diagnóstico histopatológico frente a enfermedades complejas con potencial impacto visual.
Laboratorios Sophia realizó el 15º Encuentro Ocular Surface Master Class, una jornada de actualización clínica que reunió a la Dra. Sarhej Sibell Nava García y al Dr. Rafael Paz Franco para abordar algunos de los retos más complejos de la superficie ocular. Durante el encuentro, los especialistas compartieron experiencias en torno a terapia celular y al diagnóstico y manejo de un caso de queratitis de evolución compleja.

La glándula lagrimal como objetivo terapéutico
Durante su participación, la Dra. Sarhej Sibell Nava García presentó el tema “El oasis celular” un abordaje basado en células madre mesenquimales derivadas del cordón umbilical (UC-MSCs) para pacientes con síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y necrólisis epidérmica tóxica (TEN) agudos severos.
Ambas enfermedades pueden producir inflamación conjuntival intensa, defectos epiteliales y complicaciones oculares importantes. Aunque el tratamiento temprano mediante inmunosupresión sistémica y trasplante de membrana amniótica (TMA) permite controlar la inflamación y preservar temporalmente la superficie ocular, la deficiencia acuosa crónica y el ojo seco severo continúan representando importantes secuelas a largo plazo.
Frente a este escenario, la Dra. Nava García expuso una estrategia de administración intralagrimal de UC-MSCs dirigida a actuar directamente sobre la glándula lagrimal. Este enfoque busca combinar efectos inmunomoduladores y regenerativos para reducir la respuesta inflamatoria local, proteger el tejido acinar, favorecer la producción de lágrima acuosa y promover la reepitelización de la superficie ocular.
Las UC-MSCs utilizadas fueron producidas bajo normas GMP y GTP, con pruebas infecciosas negativas. Entre las características destacadas se encuentran su baja inmunogenicidad, disponibilidad y actividad biológica, propiedades que favorecen su utilización alogénica.
Resultados de un ensayo piloto de uso compasivo
La presentación incluyó un estudio piloto de tres pacientes con rápida progresión clínica, afectación superior al 10% de la superficie corporal total y compromiso ocular Sotozono grado III.
Los casos incluyeron a un hombre de 40 años con SJS de probable origen viral; un hombre de 57 años con TEN desencadenada por teicoplanina y afectación del 50% de la superficie corporal; y un paciente de 7 años con SJS asociado con infección por Mycoplasma.
Durante el seguimiento a un año, no se reportaron eventos adversos relacionados con el procedimiento. En los seis ojos tratados se observó preservación de la mejor agudeza visual corregida, además de cambios favorables en la prueba de Schirmer y la tinción de fluoresceína NEI.
La producción de lágrima acuosa mostró un aumento estadísticamente significativo (p=0.02), mientras que la queratopatía punteada presentó una reducción sostenida (p = 0.002).
La Dra. Nava García destacó que la propuesta busca actuar sobre una de las principales consecuencias crónicas del SJS/TEN: la pérdida de la función lagrimal. No obstante, los resultados corresponden a una muestra pequeña y a un diseño no controlado de uso compasivo, por lo que serán necesarios ensayos clínicos aleatorizados y controlados de mayor tamaño para confirmar los hallazgos y establecer el momento ideal de aplicación, la dosis y los protocolos de administración.
Un caso clínico de evolución compleja
Como parte de la Master Class, el Dr. Rafael Paz Franco presentó el caso de un paciente masculino de 39 años, médico de profesión, con antecedente de PRK en ambos ojos en 2023, procedimiento tras el cual alcanzó una agudeza visual de 20/20 sin complicaciones.
En abril de 2025, el paciente presentó queratoconjuntivitis viral epidémica, disminución de la agudeza visual y antecedente de tratamiento irregular. En ese momento registró una agudeza visual de 20/100 corregible a 20/50 en el ojo derecho y de 20/150 corregible a 20/100 en el izquierdo, con una presión intraocular de 21 mmHg en ambos ojos.
La evolución del cuadro requirió diferentes estudios diagnósticos. Una biopsia incisional de la córnea izquierda, realizada en mayo, mostró infiltrado inflamatorio y estructuras cocoides positivas a la tinción de Gram, con diagnóstico de queratitis intersticial crónica de etiología bacteriana por cocos Gram positivos.
Posteriormente, un tap de humor acuoso, procesado el 1 de agosto de 2025, detectó Virus Herpes Simplex tipo 1, con un Ct de 36.9; los estudios para citomegalovirus, toxoplasmosis y varicela-zóster fueron negativos.
Entre abril y octubre se documentó deterioro visual y aumento de la presión intraocular. Para octubre, la agudeza visual se encontraba en 20/200, corregible a 20/150, con una presión de 35 mmHg. El 15 de octubre se realizó Preserflo OS.
La histopatología redefine el diagnóstico
El estudio de la córnea obtenida posteriormente mostró alteraciones epiteliales, pérdida de continuidad de la capa de Bowman y numerosos cúmulos de estructuras redondas a ovales descritas como esporoblastos, visibles mediante tinciones de PAS, Ziehl-Neelsen, azul de Toluidina y Giemsa.
El diagnóstico histopatológico de la queratoplastía penetrante del ojo izquierdo, emitido el 24 de octubre de 2025, determinó microsporidiosis y queratopatía ampollosa.
En el seguimiento realizado el 27 de febrero de 2026, el paciente presentó una agudeza visual de 20/60.
Sin duda, el 15º Encuentro Ocular Surface Master Class reafirmó la importancia de combinar innovación terapéutica y precisión diagnóstica para enfrentar los desafíos de la superficie ocular y preservar la visión.




