Consultorio en una maleta: Tamizaje Visual en la Isla de Isabela, Galápagos


Entrevista con el Dr. Richard Lee

Al pensar en “telemedicina” ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza? En la práctica privada tiende a estar asociada con nuevas formas de manejo de historias clínicas o aplicaciones de diagnóstico. Si bien en campo la telemedicina es una herramienta útil, en la medicina rural y las misiones humanitarias es donde verdaderamente ha podido brillar. El manejo de esta herramienta nos enfrenta a nuevos desafíos, su uso ha permitido brindar mejor ayuda de forma más eficiente y sostenible a comunidades vulnerables.

Uno de los principales problemas que presenta el uso de la telemedicina, en este campo, es la necesidad de capacitaciones adicionales. Los médicos de las misiones deben aprender a usar las plataformas y esto puede desanimar a algunos o requerir más tiempo del que pueden brindar. Además, se debe capacitar al personal local y contar con soporte adicional para la parte tecnológica (hardware, internet, etc.) en zonas donde no siempre es fácil de hallar.

Otro problema al que se pueden enfrentar es la dificultad de establecer protocolos. Sin embargo, este es un problema al que ya se enfrentan las zonas rurales que dependen de visitas de ONG o a las que el gobierno no puede atender de forma permanente. Es posible incluso que en esto la telemedicina se convierta en una aliada. Con el tiempo habrá herramientas que se vuelvan más populares y el intercambio de información entre agencias se volverá más fácil. Por ejemplo: un gran problema eran las historias clínicas de los pacientes (¿Dónde guardarlas? Si venía una nueva ONG ¿cómo hacérsela llegar? ¿Cómo evitar que se pierdan en cambios de gobierno?) Las historias clínicas electrónicas han solucionado muchos de esos problemas y permiten un seguimiento sostenible de los pacientes.

Es verdad que la telemedicina no es una solución mágica, pero cuando se trata de proyectos humanitarios la “herramienta perfecta” es justo aquella que nos permite ayudar a los pacientes de la mejor manera. Gracias a la telemedicina se está volviendo más fácil llevar atención médica de calidad a zonas lejanas o vulnerables. Un gran ejemplo es el “Proyecto Ocular Darwin” que busca llevar atención ocular a la Isla Isabela en Galápagos. En la edición, conversamos con el Dr. Lee, su director, sobre su creación, sus desafíos y su impacto en la población.

Daniela Viteri: ¿Podría usted describir el Proyecto Ocular Darwin (POD) y el Proyecto Oftalmólogo Portátil (POP) y explicar, ¿cómo encaja su estudio en la Isla Isabela, con estos proyectos?

Dr. Richard Lee: El Proyecto Ocular Darwin es un plan humanitario encaminado a proporcionar atención oftalmológica a la Isla Isabela, en el archipiélago de las Galápagos, en Ecuador. Isabela es la mayor de las Islas Galápagos, con una población de aproximadamente 3.000 habitantes, que no tiene acceso a la atención ocular.

No existe ningún oftalmólogo, ningún optometrista ni ninguna óptica en la Isla, por lo tanto, los habitantes se ven obligados a viajar a la parte continental del Ecuador para recibir atención ocular. Esto normalmente implica un viaje de 2-3 horas en barco hasta la isla de Baltra y después un vuelo de dos horas hasta el territorio continental ecuatoriano.

Además de los viajes, los habitantes de la isla Isabela también invierten tiempo y dinero en permanecer en el continente para recibir atención oftalmológica. Los habitantes son en su mayoría campesinos, pescadores y trabajadores relacionados con el turismo y la mayoría poseen recursos limitados para la atención médica.

La meta del Proyecto Ocular Darwin, es proporcionar atención a todas las necesidades refractivas de los habitantes de la isla Isabela y protegerlos de enfermedades oculares que necesitan la derivación de pacientes hacia especialistas oculares en la parte continental, con la ayuda de la Sociedad Ecuatoriana de Oftalmología (SEO). Nuestro modelo de servicio está basado en el trabajo con organizaciones locales de la isla -en este caso, una organización no gubernamental (ONG), en la isla Isabela, que colabora estrechamente con el Ministerio de Salud Ecuatoriano, el Servicio del Parque Nacional Galápagos y la Sociedad Ecuatoriana de Oftalmología.

Daniela Viteri: ¿Qué instrumentos portátiles utiliza? ¿Cuál era su propósito y siente usted que se logró?

Dr. Richard Lee: El éxito de nuestras misiones humanitarias oftálmicas, depende de una combinación en el uso de tecnología simple, alta tecnología y de tecnologías portátiles que se han adquirido o desarrollado dentro del marco de nuestro Proyecto de Oftalmología Portátil (POP), que está creando nuevas estrategias para el cuidado de los ojos de la población, utilizando las tecnologías nuevas y las existentes. Esto incluye el redimensionamiento y el replanteamiento del diseño y propósito de los equipos de diagnóstico y tratamiento oftalmológico junto con el uso de la teleoftalmología para traer los recursos intelectuales del mundo a los entornos locales.

El objetivo actual del Proyecto Oftalmólogo Portátil, es proporcionar un nivel de atención ocular tan similar como sea posible a la que se experimenta en una clínica ocular, utilizando equipos portátiles y suministros que pueden caber en una maleta de viaje. POP supone un oculista visitante y un consultorio portátil equivalente, que permite el acceso inmediato a los niveles más altos de la atención oftalmológica que se acerca lo más posible a la tecnología de vanguardia de las clínicas oftalmológicas de cualquier parte del mundo.

Específicamente en el proyecto Ocular Darwin, se utilizaron tablas optométricas de Snellen (alfabeto para alfabetizados y gráficos con figuras o gráficos electrónicos con rotación para personas no alfabetizadas y pacientes pediátricos) de tres metros, con oclusores con agujero, para determinar la agudeza visual no corregida y la agudeza visual refractiva potencial. La autorefracción fue realizada con un autorrefractómetro AO Spot (Welch Allyn Autorefractor) y la refracción se perfeccionó mediante un foróptero portátil de plástico (EyeNetra). La presión intraocular (PIO) fue examinada mediante un tonómetro Tono-pens y el espesor corneal central (ECC) fue examinado con paquimetría por ultrasonido, para corregir las mediciones de la presión intraocular. La tecnología de duplicación de frecuencia (FDT) basada en pruebas de campo visual se realizó utilizando un teléfono inteligente, un visor Bluetooth de 3D y una plataforma wi-fi habilitada y desarrollada en el programa de POP. La oftalmoscopia directa se realizó con oftalmoscopios directos Pan-Optic (amablemente donados por Welch-Allyn) y las fotografías del fondo de ojo no midriático y del segmento anterior, con una cámara digital modular manual Horus.

Tomadas en conjunto, estas tecnologías le permitieron a nuestro equipo del Proyecto Ocular Darwin (POD), determinar la agudeza visual, refractar a la totalidad de los pacientes, determinar las presiones oculares como una variable de filtración para el glaucoma, determinar la pérdida de campo visual por cualquier causa, visualizar la patología: facial, de párpados, del segmento anterior y del polo posterior, para determinar la patología de la retina y del nervio óptico. La calidad y el alcance de los exámenes oftálmicos fueron lo más parecidos posibles a los disponibles en el consultorio de un oftalmólogo.

Además, examinamos a los niños en la escuela en busca de ambliopía, que es la principal causa de ceguera tratable en los niños. Examinamos la visión de los niños, la anisometropía refractiva, el estrabismo y la patología del segmento anterior. Los niños que fallaron en el examen de ambliopía, fueron referidos hacia nuestra clínica ocular portátil para un posterior examen (gafas para los problemas refractivos y envío a la Sociedad Oftalmológica Ecuatoriana de los pacientes complejos o quirúrgicos).

Daniela Viteri: ¿Cuál fue su plan de acción antes de llegar a las Islas Galápagos y cómo lo ajustaron estando una vez allí?

Dr. Richard Lee: Fundamental para el éxito de cualquier misión humanitaria internacional, es la planificación adelantada en un entorno de trabajo típicamente desconocido, de modo que se pueda lograr el máximo de eficacia con el mayor alcance posible. Para el POD, esto significaba trabajar estrechamente con la ONG de la Isla Isabela, Iniciativa de Divulgación Intercultural (IDI), para ayudar a nuestro equipo a encontrar vivienda y organizar el transporte (especialmente dado que los viajes eran complejos con varias conexiones, en un país extranjero), promocionar y reclutar a los pacientes, trabajar con el ministerio de salud local para utilizar sus instalaciones y organizar el seguimiento de los pacientes.

Organizamos cada día, anticipándonos a nuestro viaje, lo relativo a suministros, estimamos la cantidad de pacientes, planta y equipo y necesidades de abastecimiento y por lo tanto, estábamos luego en capacidad de iniciar el examen de los pacientes, hasta el último día de nuestra misión. También con los maravillosos esfuerzos de la ONG local, nuestro equipo trabajó en turnos, así que algunos miembros del equipo disfrutaron de la belleza y riqueza natural de la Isla Isabela, con caminatas por los volcanes, buceo, paseos al parque de tortugas, piragüismo, etc. mientras que otros miembros del equipo trabajaban duro en las clínicas de examen.

Los estudiantes de medicina y residentes de oftalmología que se unieron a nosotros también pudieron vivir con familias de acogida y aprender sobre la cultura de las Islas Galápagos, mientras que los facultativos normalmente nos alojamos en hoteles a lo largo de las hermosas playas. Algunos voluntarios trajeron a su familia a nuestras misiones – ajustándose al lema de todas nuestras misiones de “trabajar duro, jugar duro, y hacer el bien”.

Daniela Viteri: Algunas de las imágenes que se muestran en el estudio son de un equipo médico muy rudimentario en la Isla, así como de la mala calidad de la conexión a Internet y de las instalaciones. ¿Cuál fue la realidad práctica de utilizar estos instrumentos portátiles en el campo?

Dr. Richard Lee: Cuando visitamos por primera vez a la Isla Isabela, la clínica de salud solo tenía un pequeño gráfico de examen de agudeza visual para niños y ningún otro equipo oftálmico. Una habitación de la clínica tenía una unidad de pared para un otoscopio pero faltaba el espacio para un oftalmoscopio directo, faltaba la cabeza del oftalmoscopio y la unidad carecía de cable eléctrico, así que no funcionaba.

Por lo tanto, el uso de equipos portátiles con el Proyecto Ocular Darwin fue crítico en lo que respecta a ofrecer atención ocular no solo a la población de Puerto Villamil que posee la mayor cantidad de habitantes, sino también al resto de la isla. Futuras misiones se destinarán a las regiones agrícolas de las tierras altas del norte de la Isla Isabela, que se componen de comunidades campesinas aisladas sin acceso fácil a la ciudad principal de Puerto Villamil.

Daniela Viteri: ¿Cómo fue la experiencia de los pacientes durante los exámenes visuales?

Dr. Richard Lee: Los pacientes en general no sabían lo que iba a suceder, más que lograr que les hicieran un examen. Muchos nunca habían tenido un examen y ciertamente no tan riguroso como el que les ofrecimos. La mayoría estaban emocionados de que iban a recibir gafas para su defecto refractivo, aunque no iban a recibir sus gafas con prescripción hasta cuando volviéramos o se pudieran enviar sus anteojos personalizados.

No obstante, intentamos dar a cada paciente algo, después de su examen ocular – un par de gafas de sol y consejos sobre el cuidado de sus ojos. Todos los paciente se mostraron verdaderamente agradecidos por todo lo que hicimos -, todos sabían que habíamos volado una larga distancia para ayudarles. Los pacientes nos abrazaban después de sus exámenes y algunos estaban tan agradecidos, hasta con lágrimas cuando recibieron sus anteojos. Fue una experiencia maravillosa para los voluntarios y los pacientes.

Daniela Viteri: ¿Piensa que hay una nota positiva y realista para la Telemedicina en este tipo de comunidades rurales? y ¿cuál es el secreto para el éxito a largo plazo? ¿Cree usted que hay una tecnología que puede ayudar a llenar la brecha en relación a la cantidad de doctores que ayudan a estas comunidades?

Dr. Richard Lee: El éxito a largo plazo del Proyecto Ocular Darwin descansa sobre las relaciones que hemos desarrollado con las organizaciones locales, tales como la administración de la escuela donde hicimos los exámenes de ambliopía pediátrica, la administración sanitaria en la clínica de salud gubernamental local, en donde organizamos la clínica oftalmológica y especialmente con la ONG local que trabaja a diario con los habitantes de la isla Isabela, y ayuda a organizar misiones oculares continuamente.

Muchas de las tecnologías que estamos utilizando y desarrollando son respetuosas y compatibles con la teleoftalmología. El POP está desarrollando un registro de historial clínico electrónico (EMR), basado en la nube y compatible con HIPAA, en virtud del cual se pueden introducir todos los datos sobre nuestros ojos para que la futura misión de los grupos oculares voluntarios puedan contar con un historial médico y determinar si ha habido cambios en el intervalo entre los exámenes oculares, especialmente para las enfermedades relacionadas con los ojos como cataratas, glaucoma y degeneración macular.

Nuestras imágenes digitales pueden ser cargadas a través de un EMR para tener fotos de referencia de la retina y del nervio óptico. Los datos del campo visual por tecnología de doble frecuencia (FDT) se guardan en un teléfono inteligente compatible con HIPAA y que puede transmitir sus datos a la nube a través de wi-fi. El EMR puede completarse con información sobre la agudeza visual, prescripción refractiva, PIO, paquimetría del espesor corneal central y la impresión del doctor y las notas y el plan de tratamiento para cada examen. Toda esta información puede ser descargada para su revisión por las futuras visitas de equipos oculares, para la continuidad de la atención. Así, que el uso de la teleoftalmología será crítico para mantener una huella sostenible para el cuidado de los ojos en comunidades remotas mediante el mantenimiento de relaciones locales e infraestructura con tecnologías portátiles y equipos visitantes de oculistas.

Daniela Viteri: ¿Qué le gustaría compartir con sus colegas de EE.UU respecto a esta experiencia tanto a nivel personal como profesional?

Dr. Richard Lee: Como oculistas, hemos sido afortunados de estar dotados de una destreza excepcional para marcar una diferencia en las vidas de las personas a un nivel profundo y personal: la preservación de la vista, para que la gente pueda vivir una vida de alta calidad y felizmente productiva. El Proyecto Ocular Darwin, junto con otros que estamos desarrollando en otros países a través del Proyecto Oftalmológico Portátil, se trata de trabajar duro para mejorar la vida de los menos afortunados, para cumplir nosotros mismos con prestar nuestro tiempo y habilidades como seres humanos, caritativos y hacer el bien, frente a las adversidades que se presentan a menudo a los que intentamos ayudar. Nuestro lema es “Trabajar Duro, Jugar Duro, y Hacer el Bien”.

 

Daniela Viteri, especialista en redes sociales para servicios médicos.

 

Paciente recibiendo atención oftalmológica a través del Proyecto Ocular Darwin (POD).

 

Diversos pacientes, con sus respectivas necesidades, fueron atendidos a través del Proyecto Ocular Darwin (POD).

 

Equipo de los oftalmólogos participantes en el Proyecto Ocular Darwin (POD).

 

Dr. Jaime Soria examinando a una paciente.

 

Dr. Richard Lee con una paciente.

 

Dr. Richard K. Lee, PhD.

 

Es profesor asociado de Oftalmología en el Bascom Palmer Eye Institute, en la Escuela Miller de Medicina de la Universidad de Miami en Florida y tiene asignaciones secundarias en el Departamento de Biología Celular y el Programa de Posgrado de Neurociencia. Es el Director de Oftalmología Comunitaria en el Bascom Palmer Eye Institute. El Dr. Lee recibió su doctorado en Microbiología e Inmunología y su MD de la Universidad de Miami, en la Escuela Miller de Medicina (UMMSOM) a través del Programa Científico del Médico.

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password