Envejecimiento y rejuvenecimiento periocular


Segunda parte

(Este artículo está basado en una conferencia que se impartió en el XXXVI Curso Interamericano de Oftalmología)


Por Bradford W. Lee, MD, MSc.


Bradford W. Lee, MD, MSc.
Profesor asistente de oftalmología clínica Cirugía plástica oculofacial, cirugía estética y cirugía reconstructiva Bascom Palmer Eye Institute de Palm Beach Gardens

Láseres, luces, y peelings químicos

Existe una vertiginosa serie de dispositivos láser, de luz y basados en la energía, en el mercado de hoy, pero varias modalidades de tratamiento son espe- cialmente eficaces en la región periocular y mere- cen ser discutidas.

Láseres ablativos como el CO2 (10.600 nm), Erbium Yag (2940 nm) y el YSGG (2790 nm) que usan el agua como cromóforo y son más efectivos para la reduc- ción de arrugas y estiramiento de la piel. Existen en dos variedades: completamente ablativos o fraccio- nalmente ablativos.

Un recambio completo de superficie (resurfacing) ablativo, trata la totalidad de la zona con láser y pro- porciona una dramática reducción de arrugas y ti- rantez de la piel, pero está asociado con un tiempo considerable de inactividad. El recambio de super- ficie ablativo fraccional trata solo una fracción del área con láser, creando un patrón pixelado de las zo- nas tratadas y sin tratar, en la región en que se aplica. Puede alcanzar casi el mismo grado de beneficios que el resurfacing ablativo completo, pero con una cicatri- zación más rápida y tiempo de inactividad reducido.

Los láseres fraccionales no ablativos tienen las mis- mas metas de tratamiento que los láseres ablati- vos (es decir, la reducción de arrugas y tirantez de la piel), pero ofrecen beneficios modestos, que requie- ren de múltiples sesiones de tratamiento para lograr los mismos resultados. Sin embargo, tienen un tiem- po de inactividad mínimo, y por lo tanto, son una opción popular para los pacientes que no pueden disponer de tiempo por fuera del trabajo.

La terapia de luz intensa por pulsos (IPL, por sus si- glas en inglés) utiliza una cantidad limitada del es- pectro de luz visible y de luz infrarroja (típicamente en el rango de 500-1200 nm) y apunta a la melani- na y a la hemoglobina como sus cromóforos. La luz intensa por pulsos, enfoca a las manchas marrones, como los lentigos solares asociados al fotoenvejeci- miento, así como a las lesiones vasculares rojas, ta- les como telangiectasias, angiomas y rosácea. La IPL puede ser particularmente peligrosa para el médico

o el paciente si no se utiliza una protección adecuada para los ojos y ha sido la causa de defectos de transilu- minación del iris y de uveítis anterior2.

Los peelings químicos vienen en diferentes variedades y actúan eliminando las capas externas de la piel para reducir arrugas, reducir discromías pigmentarias y crear una piel más luminosa. Tienen la ventaja de ser rentables, como el “láser de los pobres” y no requie- ren de cuantiosas sumas para la compra de un dispo- sitivo láser o IPL.

Rellenos perioculares e injertos de grasa

Los rellenos dérmicos se utilizan cada vez más para aumento de volumen alrededor de la cara, y la varie- dad más popular son los rellenos de ácido hialuróni- co. En la región periocular, los rellenos pueden ser utilizados para tratar:

  • Las escotaduras lagrimales y estrías periorbita- rias en la parte inferior de la unión del párpado y mejilla.
  • Líneas verticales del ceño, profundamente graba- das que son refractarias a las toxina botulínicas.
  • Ahuecamiento del surco superior.
  • Deflación de la almohadilla de grasa de las cejas.
  • Ahuecamiento temporal.

Deflación y descenso de la mejilla.

Los rellenos pueden ser inyectados con agujas o cá- nulas de punta roma, estas últimas ofrecen las venta- jas potenciales de reducción del dolor, de moretones y el riesgo de complicaciones intravasculares (como, necrosis de la piel y ceguera ocasionada por oclusión de la arteria retinal). Si se utiliza un relleno de áci- do hialurónico, el relleno puede ser disuelto con hia- luronidasa, en caso de necesitarse un procedimiento de retoque.

Los injertos de grasa son una tendencia cada vez más popular en el mundo de la estética. Implica la reco- lección de grasa del propio paciente a través de lipo- succión, su procesamiento y reinyección en áreas de atrofia regional y pérdida de volumen. Puede utilizar- se para los mismos fines que los rellenos, pero exige de un experimentado inyector y la técnica adecuada para evitar la formación de bultos, particularmente en la región periocular. No existe “antídoto” para la grasa, como si hay hialuronidasa para los rellenos de ácido hialurónico, por lo tanto, el beneficio y riesgo con los injertos de grasa es que la grasa tiene una durabilidad a

argo plazo. La grasa es algo impredecible en la cual, una cantidad incierta del injer- to de grasa va a sobrevivir. Además, si los pacientes ganan grandes cantidades de peso, los injertos de grasa en la cara pue- den también expandirse en volumen. Por esta razón, sigo prefiriendo usar rellenos de ácido hialurónico para rejuvenecer el párpado inferior y la región del surco su- perior, que se encuentran entre las regio- nes más complicadas para inyectar del cuerpo entero. Usaré la grasa para reju- venecimiento panfacial, por su disponi- bilidad, puede ser inyectada en planos más profundos y mayores volúmenes, en otras partes de la cara donde los rellenos no serían una opción económica.

Conclusión

La comprensión de los distintos meca- nismos del envejecimiento facial y pe- riorbitario, nos ayuda a reconocer las opciones de tratamiento adecuadas, que pueden revertir los signos del envejeci- miento. El uso de múltiples modalida- des de tratamiento es siempre sinérgico y produce mejores resultados que una sola modalidad de tratamiento. En últi- ma instancia, el éxito de los resultados depende de la habilidad del médico tra- tante, para sintetizar los conocimientos médicos de los cambios que producen la vejez, la intuición artística y la extensa gama de modalidades de tratamiento es- tético, disponibles actualmente. RO

Referencias

  1. Oh SR, Chokthaweesak W, Annunziata CC, Priel A, Korn BS, Kikkawa DO. Analysis of eyelid fat pad changes with aging. Ophthal Plast Reconstr Surg. 2011 Sept-Oct;27(5): 348-51.
  2. Lee WW, Murdock J, Albini TA, O’Brien TP, Levine ML. Ocular damage secon- dary to intense pulsed light therapy to the face. Ophthal Plast Reconstr Surg. 2011 Jul-Aug;27(4):263-5.

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